Secuelas psicológicas de la Diabetes
Wednesday, February 24th, 2010
Simplemente el diagnostico de la enfermedad (“usted padece diabetes”) ya produce un cierto stress para el que la sufre. No en vano, muchos pacientes tienen algún familiar que ha padecido la enfermedad y fallecido con complicaciones de la misma. Aunque la experiencia a veces puede ser positiva y estrechar los lazos familiares, generalmente es negativa ya que se trata de una enfermedad crónica que precisa cambios importantes en la actitud de la persona y en su forma de vida. Como todas las enfermedades crónicas, la diabetes tiene “secuelas psicológicas”. Pero con la diabetes hay algo diferente: -. Aunque sus efectos son importantes, también son “invisibles”, (no hay heridas, escayolas, ni vendaje aparatosos) lo que impide las concesiones ó simpatías que generalmente se dan a los enfermos. -. El tratamiento es complejo y para toda la vida; además el paciente ha de tomar decisiones terapéuticas importantes, como es variar la dosis de insulina. Esta carga está ausente en otras enfermedades crónicas “invisibles”, como por ejemplo la epilepsia. -. Un ligero error de cálculo en la dosis puede producir una hipoglucemia con pérdida de control sobre el comportamiento ó incluso una pérdida de conciencia. Podríamos decir que al diagnosticarse la diabetes los pacientes “pasan de ser una persona ordinaria a un superman”, que se autocontrola la glucemia mediante un pinchazo en el dedo al menos 4 veces al día y se inyecta insulina 5 veces al día. Y sin embargo, muchos programas de educación de diabetes comienzan diciendo: “Usted puede llevar una vida totalmente normal”. Desde luego, inyectarse insulina y tener que contar las raciones de carbohidratos no puede considerarse de ninguna forma, vivir una vida normal. Con respecto a la comida, deja de ser un placer, para convertirse en una medicina. Realmente la dieta es la parte más tediosa del tratamiento, la más difícil de entender y la más dura de cumplir. Además no permite “tomarse vacaciones”. Estamos en una sociedad consumista particularmente tentadora en la que las comidas menos adecuadas nutricionalmente (pero las más sabrosas) están favorecidas por enormes presupuestos publicitarios. Para empeorar aún más las cosas, existe cierta confusión sobre la dieta ideal. Algunos apoyamos casi cualquier cambio concebible de carbohidratos, siempre que el peso y el control glucémico sean adecuados. Pero otros son más estrictos y restringen muchos alimentos. También es interesante tener en cuenta la cantidad de tiempo que se pierde cada día con las actividades diabéticas; se ha estimado en una media de 15 minutos al día. Y sin embargo tenemos múltiples ejemplos de personas famosas diabéticas que se inyectan; desde la estupenda Sharon Stone, que acaba de celebrar su 50 cumpleaños, al campeón olímpico de natación nadador Gary Hall, que consiguió dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce en Sidney 2000. Estos y otros muchos diabéticos anónimos son ejemplos de superación a seguir.





