Alimentar bien el cerebro
Monday, January 18th, 2010
Con el envejecimiento de la población, aumenta la prevalencia de enfermedades neurodegenerativas. como las demencias y la enfermedad de Alzheimer, que afectan a más del 10% de las personas de edad. ¿Quién no tiene miedo a padecer una posible pérdida de memoria, de capacidad de concentración?. La idea de alimentar bien el cerebro para mantener una mente ágil más tiempo es el sueño de muchos. También se ha intentado ejercitar la mente con el mismo objetivo (brain training).Pero ¿cómo se puede alimentar bien el cerebro?¿hay realmente una dieta cerebro-protectora, de forma similar a la dieta cardio-protectora?.
Numerosos estudios observacionales avalan el papel de algunos alimentos (frutas, verduras, pescados, ciertos aceites vegetales, soja y nueces…) para prevenir el deterioro cognitivo y las demencias. Otros estudios relacionan una dieta pobre en triptófano con la falta de concentración, o muestran la importancia de mantener normal la glucemia para un adecuado funcionamiento cerebral.
La base de la enfermedad de Alzheimer es un acumulo anómalo de una proteína en el cerebro, que forma unas “placas amiloides” que producen un bloqueo del sistema de comunicación entre las neuronas. El cerebro es un órgano con alta actividad metabólica que genera radicales libres de oxígeno, altamente reactivos, tóxicos para el tejido cerebral. Los antioxidantes, y la vitamina E en particular, protegen al cerebro del daño por los mecanismos oxidativos e inflamatorios. En estudios experimentales, las ratas alimentadas con dieta rica en antioxidantes tienen mejor aprendizaje y memoria y menos inflamación y daño oxidativo en el cerebro.
Pero los estudios en humanos no son concluyentes. Se han realizado 3 estudios en ancianos de Chicago, de Rótterdam y de Nueva York. En los 2 primeros, se encontró un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer con una ingesta mayor de alimentos ricos en vitamina E, como aceites vegetales, nueces, almendras y semillas. Otros estudios apoyan que un nivel de colesterol elevado, así como la ingesta elevada de grasa saturada y de grasa “trans” se asocia a un riesgo 3 veces mayor de enfermedad de Alzheimer. Por un contrario la grasa monoinsaturada y poliinsaturada se asociaba con un menor riesgo. Por el contrario, una ración de pescado a la semana se asociaba con un 60% de reducción en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
En general aunque estos estudios son prometedores, son necesarias más investigaciones. La conexión profunda entre dieta y cerebro aún está sin desvelar. Como recomendaciones finales, se recomienda el consumo de alimentos como pescado, nueces, aceites vegetales, y limitar las comidas ricas en grasas saturadas y de tipo “trans” como carnes rojas, mantequillas, y los alimentos con “aceites parcialmente hidrogenados”. Si sigue estas recomendaciones también estará disminuyendo su riego cardiovascular.
