El Blog de la Doctora Pilar Riobó

|

Especialista en Endocrinología y Nutrición

Posts Tagged ‘nutrición’

Alimentación en la etapa escolar

Sunday, January 10th, 2010

Nutrición en edad escolar Cada vez son más las evidencias que relacionan la nutrición con el funcionamiento adecuado del sistema nervioso. Es bien conocido que la nutrición deficiente durante el embarazo y en las primeras etapas de la vida tiene sus consecuencias sobre el desarrollo cerebral y en concreto, sobre el desarrollo psicomotor.  A cualquier edad, aprendizaje es una de las funciones más complejas del cerebro humano e implica tener un adecuado nivel de alerta y de concentración mental para captar la información, analizarla y almacenarla en los circuitos neuronales, y luego poder evocar esta información, cuando la queremos recordar. La conexión entre las neuronas se produce mediante sustancias químicas, denominadas neurotransmisores (adrenalina, serotonina…) que se producen a partir de ciertas proteínas. Es necesario un correcto aporte de nutrientes, incluyendo vitaminas y oligoelementos para que los procesos de transmisión de señales nerviosas en el cerebro, funcionen correctamente.
Durante la edad escolar se van a sentar las bases de los hábitos dietéticos que se van a seguir durante toda la vida.  Por tanto, lograr que realicen una alimentación racional y equilibrada desde edades tempranas de la vida constituye un deber de todos los padres, aún sabiendo que los  patrones alimenticios establecidos en el hogar van a competir con los que recomiendan los amigos o los medios de comunicación.
Uno de los campos a los que más atención se ha prestado es la influencia del desayuno en el rendimiento escolar. Los estudios realizados demuestran que un alto porcentaje de la población escolar, de alrededor del 30%, no desayuna o lo hace de forma incorrecta.  La capacidad de atención y de concentración de los escolares depende de un aporte continuo de glucosa al cerebro ya que no tiene capacidad para almacenarla. Se ha demostrado en estudios científicos que a los escolares que no desayunan les cuesta más mantener la atención al final de la mañana. Además, en contra de los que pudiera parecer,  el desayunar “no engorda”, sino que los estudios epidemiológicos han concluido que las personas que desayunan adecuadamente presentan un  peso corporal más adecuado, y una menor ingesta de grasa y colesterol. Por ello, es deseable fomentar el desayuno en los escolares ya que se relaciona con unos hábitos nutricionales más sanos y porque su omisión puede repercutir negativamente sobre la capacidad de atención y el rendimiento escolar.
Por lo tanto, intente que su hijo coma  con regularidad, al menos 4 veces al día, incluyendo una gran variedad de alimentos  como alimentos ricos en carbohidratos (pan, pastas…), legumbres frutas y verduras, lácteos, carnes magras, pescado, aves, huevos, y frutos secos, para lograr un crecimiento y un desarrollo adecuados. Dado que las verduras a veces las rechazan, inténtelo en forma de cremas, purés, ensaladas con pasta…Los niños tienen, proporcionalmente una gran superficie corporal y necesitan beber  abundantes líquidos, especialmente si hace mucho calor o tienen gran actividad física. Y las mejores chucherías son los frutos secos como las clásicas pipas o las palomitas de maíz.
En la época de la pubertad se produce un aumento de los requerimientos nutricionales debido a la  aceleración del crecimiento.  El pico de crecimiento se da generalmente entre los 11 y los 15 años en el caso de las chicas y entre los 13 y los 16 en el de los chicos.  En esta época de la vida, existe el riesgo de que se sufran deficiencias de algunos nutrientes, como el hierro y el calcio
Ahora que retoman el curso escolar después de las vacaciones navideñas, es el momento de tomarnos en serio la importancia de la educación nutricional de nuestros hijos. Intente que  participen en la planificación y preparación de las comidas. Disfrute del desayuno con sus hijos, y a la vez les estará enseñando hábitos nutricionales saludables.  Creo que bien merece la pena.

Google Buzz

Post to Twitter Tweet This Post

Nutrición en las personas mayores

Friday, November 27th, 2009

En las últimas décadas se ha producido un tremendo aumento de la expectativa de vida de la población, lo que ha motivado un creciente interés por la situación sanitaria y nutricional de estas personas.   Los problemas que más les afectan son tanto la obesidad  y sus enfermedades asociadas como diabetes, hipertensión, colesterol,  como también la desnutrición

Actualmente, las personas mayores de 75 años constituyen alrededor de un 11% de la población y se espera que para el año 2025 este porcentaje sea superior al  16%.

Con la edad se produce típicamente una disminución de sus requerimientos nutricionales, debido principalmente a una disminución del gasto energético basal,  que es de aproximadamente un 10% por cada década, como consecuencia de la disminución de la masa celular activa y  la disminución de la actividad física.  Lógicamente, ello conlleva una disminución de la ingesta calórica   y, a veces, esta disminución de la ingesta calórica puede llevar asociada una disminución de la ingesta de ciertos micronutrientes esenciales, como son el hierro, calcio y ciertas vitaminas, sobre todo del complejo B. Además, con cierta frecuencia, en la edad avanzada se produce una gastritis crónica atrófica, con disminución de la secreción de ácido gástrico, que  dificulta la absorción de hierro. Igualmente, se produce una disminución de la secreción del llamado “factor intrínseco”  que es un factor completamente necesario para la absorción de vitamina B12. La  disminución de B12 puede producir un cierto tipo de anemia (llamada megaloblástica porque los glóbulos rojos son muy grandes), y además también afecta al funcionamiento cerebral pudiendo llegar a un cuadro de demencia. Esta demencia sería  reversible si se detecta y se trata su etiología nutricional.
Los requerimientos de proteínas en los mayores son  similares a los de las personas de menor edad.
Es frecuente que los ancianos beban pocos líquidos, bien porque tienen el concepto erróneo de que no deben beber o porque tienen una cierta atrofia o  insensibilidad de los centros de la sed a nivel cerebral. Es la llamada “hipodipsia”.  Ello puede facilitar la aparición de  cuadros de deshidratación. Por esta razón conviene insistir a nuestros mayores de que beban suficientes líquidos.
El aporte alto de calcio (en alimentos o en comprimidos) en las personas de edad  disminuye la osteoporosis y, lo que es más importante, disminuye las tasa de fracturas óseas debidas a la osteoporosis.  Es por esta razón por la que las recomendaciones de calcio en esta población se aumentan desde los 1000 mg/día recomendados para los adultos a los 1500 mg/día en las mujeres de edad avanzada. Esta sencilla medida nutricional puede contribuir a disminuir los graves problemas de salud, sociales y económicos que conllevan las fracturas de cadera en España y en todo el mundo. Además, es conveniente que los ancianos salgan a pasear y se mantengan activos por dos razones: para que se mantenga la síntesis de vitamina D que se produce  habitualmente gracias a  la acción de los rayos ultravioletas a nivel de la piel y porque otro de los factores que más contribuye a mantener el hueso en buenas condiciones es el ejercicio físico.
Con los años se producen alteraciones de los sentidos del gusto y del olfato; además, las alteraciones dentales les impiden a muchos de nuestros mayores una correcta masticación de los alimentos. Sus incapacidades físicas les dificultan la compra y la preparación de alimentos, sobre todo cuando viven solos.  Otro factor que influye el prevalencia de desnutrición son los múltiples fármacos que a veces toman estas personas, que los medicamentos pueden tener efectos secundarios sobre el tracto digestivo produciendo náuseas, sensación de plenitud, vómitos…  Además, no podemos olvidar los problemas psicológicos, la soledad y la depresión, y las alteraciones cognitivas o demencia, con la dificultad para cocinar.

Dra. Riobo
Jefe A. Endocrinología y Nutricón
Fundación Jiménez Díaz
Madrid

Google Buzz

Post to Twitter Tweet This Post

Alimentación y cancer

Thursday, November 12th, 2009

Una dieta saludable puede prevenir el cáncer

En la génesis de los tumores, además de los factores genéticos,  también pueden  influir los factores ambientales. La relación más clara es la establecida entre el tabaco y  la aparición de cáncer de pulmón, laringe y vejiga.

También se han involucrados factores dietéticos. En los alimentos pueden haber sustancias que favorecen el desarrollo de tumores. La aparición o no de los mismos depende de la dosis, el tiempo de consumo y la  predisposición genética.  Las aflatoxinas, producidas por mohos, ya no constituyen un problema debido al control sanitario de los alimentos.  Los ahumados pueden contener hidrocarburos policíclicos o benzopirenos que podrían ser carcinogénicos con una ingesta muy frecuente. Sin embargo, el consumo ocasional, como  es el caso en España, no debe producir ningún temor.

En  los estudios epidemiológicos se ha visto una relación entre una mayor frecuencia de cáncer de colon y de intestino con un consumo bajo de fibra y  alto en proteínas y grasas animales.  Los cánceres de mama y de útero se relacionan con una dieta rica en grasas y con la obesidad.

Por otra parte, tambien en los aliemtnos se encuentras algunas sustancias protectoras, con capacidad antioxidante que contrarrestan  la formación de radicales libres y que se encuentran principalmente en las frutas y verduras y hortalizas.

Por lo tanto, para la prevención del cáncer se recomienda tomar frutas y verduras frescas a diario (recuerde 5 raciones a día), y una dieta rica en fibra con legumbres y cereales integrales, disminución del consumo de grasa animal y evitar la obesidad. También se debería  limitar el consumo de bebidas alcohólicas y de alimentos ahumados, salados, curados.

Google Buzz

Post to Twitter Tweet This Post